Tras realizar el Bachillerato Universitario, que revalidó en la Universidad de Sevilla, Rafael Balsera del Pino cursa la carrera de Magisterio en Córdoba e inicia los estudios de Filosofía y Letras en Sevilla. En 1945 es nombrado profesor ayudante, primero, y adjunto después en la Escuela Normal de Córdoba, donde imparte las asignaturas de Pedagogía e Historia de la Pedagogía.

En septiembre de 1950 comienza su trayectoria como maestro. Su primer destino es Montemayor, al que seguirán otros, la mayoría escuelas unitarias en Córdoba, como la de calle Montero o la de la barriada del Zumbacón. Las condiciones de necesidad, de pobreza y aun de marginación en la que vivían no pocos de sus alumnos influirán decisivamente en su vocación de maestro y marcarán de forma indeleble su conciencia y compromiso social durante su trayectoria profesional.

En aquellos años realiza tres oposiciones dentro de la carrera del Magisterio: ingreso, diezmilista y a dirección de Graduadas y Grupos Escolares. En 1962 se traslada a Montilla, donde dirige la Campaña de Alfabetización de Adultos hasta 1965, año en el que regresa a Córdoba como director del Grupo Escolar “Nuestra Señora de Linares”, su último destino hasta su jubilación.

A lo largo de más de cuarenta años de dedicación a la enseñanza, Rafael Balsera no sólo dejó una huella imborrable en sus alumnos, sino también en las sucesivas generaciones de maestros y maestras que tuvieron la fortuna de trabajar y formarse bajo su dirección.

el maestro

Ex libris de Rafael Balsera realizado por su discípulo Federico Abad